7 de julio de 2026 — Nicolas Daüy
Sonda capacitiva o tensiómetro: ¿qué elegir para pilotar el riego?
Está usted al borde de la parcela, la superficie está seca, pero no sabe qué ocurre a 40 cm, allí donde trabajan las raíces. ¿Lanzar el riego ahora o esperar tres días? Dos familias de herramientas responden a esta pregunta: el tensiómetro y la sonda capacitiva. No miden lo mismo, y ahí es donde se juega todo.
El tensiómetro: medir el esfuerzo de la planta
Un tensiómetro es un tubo lleno de agua, cerrado por una cápsula porosa de cerámica, enterrado a la profundidad de las raíces. Cuando el suelo se seca, aspira el agua del tubo a través de la cerámica: la depresión creada se lee en centibares (cbar). Cuanto más sube el valor, más debe forzar la planta para extraer el agua.
Esa es su gran cualidad: mide la tensión, es decir, directamente el esfuerzo que realiza la planta. Un umbral en centibares se traslada de un tipo de suelo a otro más fácilmente que un porcentaje de humedad.
Sus límites los conocen bien quienes lo han utilizado:
- Mantenimiento regular: purgar, reponer el nivel de agua, comprobar que la cápsula no se ha soltado. Un tensiómetro descebado muestra un valor falso sin avisar.
- Rango de medición limitado: más allá de unos 80 a 100 cbar, la columna de agua se corta. En suelo muy seco — precisamente el momento crítico — el aparato ya no mide nada.
- Heladas: hay que retirarlo o vaciarlo antes del invierno.
- Una medición = una profundidad: para seguir dos horizontes hacen falta dos aparatos, dos mantenimientos, dos lecturas.
- Lectura a menudo manual: las versiones de esfera obligan a pasar por la parcela. Existen versiones conectadas, generalmente con suscripción.
La sonda capacitiva: medir el agua realmente presente
Una sonda capacitiva mide la permitividad dieléctrica del suelo — dicho claramente, deduce de ella el porcentaje volumétrico de agua: cuántos litros de agua hay en 100 litros de suelo, en cada profundidad equipada. Sin líquido, sin cápsula porosa, sin cebado: un tubo enterrado una sola vez, que mide en continuo.
Sus bazas para el pilotaje:
- Varias profundidades en un solo tubo: 2, 3 o 4 horizontes según el modelo. Usted ve la superficie y la reserva profunda en la misma curva.
- Ningún mantenimiento durante la temporada: sin purga, sin recarga de agua, sin cortes en suelo seco. La medición sigue siendo válida desde el suelo saturado hasta el suelo muy seco.
- Medición en continuo y a distancia: en una sonda conectada, los valores llegan varias veces al día y el histórico se construye solo.
Su límite: el porcentaje volumétrico depende de la textura del suelo. Un 18 % de humedad resulta cómodo en arena y ya justo en arcilla. Hace falta, pues, una calibración por tipo de suelo — las sondas FURGO llegan precalibradas para 3 tipos de suelo, usted indica el suyo en la interfaz — y una primera temporada de observación para ajustar sus umbrales.
Cara a cara según el uso
| Criterio | Tensiómetro | Sonda capacitiva |
|---|---|---|
| Magnitud medida | Tensión (esfuerzo de la planta, cbar) | Humedad volumétrica (% de agua) |
| Profundidades | 1 por aparato | 2 a 4 horizontes en un tubo |
| Suelo muy seco | Se corta más allá de ~80-100 cbar | Medición válida |
| Mantenimiento | Purga, recebado, invernaje | Ninguno en temporada |
| Lectura | In situ (o conectado con suscripción) | A distancia, en continuo |
| Histórico | Manual, salvo versión conectada | Automático |
| Umbrales | Trasladables entre suelos | A ajustar según la textura |
Por cultivo, en la práctica:
- Viña: las raíces profundizan; lo que está en juego es la reserva profunda de final de verano. Un tensiómetro único a 30 cm se lo pierde; harían falta dos o tres, con su mantenimiento. Una sonda de 60 cm con 2 horizontes cubre el perfil con un solo tubo.
- Frutales: el calibre se juega en ventanas cortas. La alerta a distancia cuando se supera el umbral vale más que una ronda de lectura semanal.
- Horticultura: raíces superficiales, riegos frecuentes. El tensiómetro se mueve ahí con soltura desde siempre (suelo raramente muy seco, profundidad única) — es el caso en el que sigue siendo plenamente pertinente. Una sonda capacitiva de 1 horizonte hace el mismo trabajo sin mantenimiento, con el histórico además.
Por qué el multi-horizonte cambia la lectura
Una medición única dice « el suelo está al X % ». De dos a cuatro profundidades cuentan una historia: tras un riego o una lluvia, usted ve el frente de humectación descender de un horizonte a otro. Si el horizonte profundo no se mueve, el agua se ha quedado en la superficie — el riego fue demasiado corto, o demasiado rápido para ese suelo. Suele ser la primera sorpresa de los usuarios, y modifica la duración de los aportes desde la primera temporada.
El multi-horizonte revela también la profundidad radicular real: el horizonte donde la humedad baja cada día en verano es aquel donde las raíces extraen. Usted coloca entonces sus umbrales donde cuentan, no donde lo decidió el catálogo.
Entonces, ¿qué elegir?
El tensiómetro sigue siendo una buena herramienta si se dedica usted a la horticultura o a cultivos de raíces superficiales, si de todos modos pasa cada día por la parcela y si el mantenimiento no le echa atrás. Es sencillo, está probado, y los umbrales en centibares están bien documentados.
La sonda capacitiva toma la delantera en cuanto usted quiere histórico, varias profundidades, una medición fiable en suelo seco o alertas sin pasar por la parcela. En FURGO, la gama va de 423,50 € sin IVA (1 horizonte) a 993,40 € sin IVA (60 cm, 4 horizontes), SIM y plataforma incluidas, sin suscripción: la sonda le llama cuando se supera su umbral. El detalle de los modelos está en la página sonda capacitiva sin suscripción.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden convertir los centibares del tensiómetro en porcentaje de humedad?
No directamente: la relación entre tensión y humedad volumétrica depende de la textura del suelo (curva de retención). En la práctica, si pasa usted del tensiómetro a la capacitiva, conserve sus referencias agronómicas (estado del cultivo, fechas de activación) y ajuste sus nuevos umbrales durante una primera temporada de observación.
¿Hay que calibrar la sonda capacitiva en mi parcela?
Las sondas FURGO llegan precalibradas para 3 tipos de suelo; usted indica el suyo en la interfaz, sin ninguna manipulación. Para pilotar el riego, lo que cuenta es la evolución relativa de la curva y sus umbrales, más que el valor absoluto con precisión de décimas.
¿Cuántos horizontes elegir para mi cultivo?
Localice la profundidad de exploración radicular (basta un golpe de barrena). En cultivos superficiales — horticultura, plantaciones jóvenes — un horizonte basta. En viña y frutales sobre suelo medio a profundo, 2 horizontes (40 o 60 cm) distinguen la superficie de la reserva. Las versiones de 3 y 4 horizontes perfilan todo el suelo, útiles en suelos heterogéneos o para observar en detalle el frente de humectación.
Para ir más lejos: Sonda capacitiva sin suscripción — la página completa con el material, los precios y los casos reales.