Sensor de calidad del aire: diseño y uso
La necesidad: medir el aire de forma fiable
Medir la calidad del aire no es solo conectar una sonda. Los sensores baratos del mercado reaccionan con lentitud y sus mediciones derivan. Para un uso serio — taller, nave ganadera, local de almacenamiento — hace falta un sensor que cuente realmente las partículas finas, con un tiempo de respuesta corto. Ese es el pliego de condiciones que la oficina técnica de FURGO se fijó para este proyecto.
La solución: ante todo, el sensor adecuado
Existen varios sensores de partículas en el mercado. Tras compararlos, el más fiable resultó ser el módulo PMS5003. Dos razones concretas:
- Recuento por difracción láser. El sensor cuenta las partículas finas una a una analizando la luz que desvían. Es una medición real, no una estimación.
- Muestreo activo por ventilador. El aire se hace circular de forma forzada por el sensor en lugar de entrar pasivamente. Resultado: un tiempo de respuesta muy bueno, allí donde las alternativas más baratas se quedan atrás.
Esta elección condiciona todo lo demás: una electrónica bien diseñada alrededor de un sensor mediocre nunca dará una buena medición.
Lo que FURGO fabricó y aprendió
En torno al PMS5003, FURGO desarrolló la electrónica de lectura y la carcasa del sensor. Los detalles de diseño (esquema electrónico, alimentación) y la experiencia de uso en campo serán objeto de una publicación específica — pregúntenos si el tema le interesa.
La lección principal sigue siendo válida para todos nuestros proyectos: en los sensores, la diferencia de precio entre un componente de gama baja y un componente fiable es pequeña comparada con el coste de una medición errónea. El buen sensor se paga una vez; el malo se sufre todos los días.